lunes, 3 de octubre de 2011

Otro shopping amenaza la actividad de las pymes

PROYECTO PARA AUTORIZAR CONSTRUCCIÓN DE GRAN CENTRO DE COMPRAS EN CABALLITO, REENVIADO A LA LEGISLATURA

 

Su instalación pondría en riesgo a los más de 5.700 comercios ubicados en esa zona, que actualmente satisfacen la demanda del público que transita por sus calles con oferta variada y plena competencia.

Más de 5.700 comercios porteños ubicados en el barrio de Caballito enfrentan una nueva amenaza a su actividad, tras la decisión del Poder Ejecutivo de la Ciudad de volver a enviar a la Legislatura un proyecto de ley para autorizar la construcción de un gran shopping center en la zona.

La instalación de este centro comercial pondría en riesgo los 30.000 empleos directos permanentes que genera la actividad comercial en el barrio, más una gran cantidad de trabajadores indirectos que inevitablemente se verían afectados por el incesante cierre de bocas de expendio que generaría la sobreoferta de productos en el área.

«Como ha quedado demostrado a lo largo de la década de los 90: por cada puesto de trabajo que crea una gran superficie, se pierden 6,15 empleos en el comercio pequeño y mediano de barrio», señalan desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, entidad que encabeza un accionar sostenido para regular la instalación de grandes superficies en los entramados urbanos de la Argentina.

La instalación de un shopping en Caballito no es un proyecto nuevo. Hace diez años que la carpeta con la propuesta circula en la Ciudad de Buenos Aires, sin poder concretarse porque la normativa vigente lo prohibe. Sin embargo, el escenario podría cambiar si la Legislatura porteña llegara a aprobar la rezonificación de los terrenos situados sobre la avenida Avellaneda al 1500, desde su intersección con Andrade hasta Fragata Presidente Sarmiento, con el propósito de destinarlos a la localización de un centro comercial.

«La existencia de un gran espacio vacío en los alrededores de la estación de Caballito crea indudablemente la necesidad de avanzar en su urbanización. Sin embargo, hay proyectos superadores al shopping, que están en armonía con el equilibrio urbano, social y económico de la zona y contemplan las necesidades de sus habitantes », subraya CAME.

Agregan sus directivos que «la instalación de un shopping en Caballito no sólo impactaría sobre la fisonomía del lugar sino que destruiría a los centros comerciales a cielo abierto barriales, que son los que, además de aportar al desarrollo, le dan identidad cultural y forman parte de la urbanización armónica, sin generar conflictos».

«El pequeño y mediano comercio que integra esos espacios abiertos con su esfuerzo y producción contribuye diariamente a la prosperidad de los barrios de la Ciudad. Protegerlos es afianzar la decisión de buscar el desarrollo con equidad de cada uno de los diversos espacios geográficos que conforman la Argentina», concluyen.

Cronología de una tendencia En 1970, casi el 90 por ciento de las ventas totales registradas en el país eran realizadas en comercios tradicionales. En 1985, se habían reducido al 3 por ciento. En 1995, llegaban escasamente al 33 por ciento.

A modo de ejemplo, vale destacar que entre 1984 y 1993 desaparecieron 64.000 establecimientos minoristas tradicionales de la alimentación, con la pérdida de 125 mil empleos. Las grandes empresas de distribución sólo compensaron un quinto de esta pérdida, con la creación de 23.000 puestos de trabajo.

El proceso de concentración empresarial parece responder a la estrategia de reconversión tecnológica que obligó a las empresas pymes a ceder espacios. Esta concentración tiene implicaciones significativas en diversos aspectos sociales, económicos y ambientales.

El cierre de locales comerciales puede ser un indicador directo del impacto que estos establecimientos provocan. El escenario plantea una competencia -en precios, variedad o servicios en condiciones desfavorables para el comercio tradicional.

Además, existen cambios en los hábitos y en el comportamiento de los consumidores que se explican a partir del desarrollo de las grandes superficies de ventas (incentivo a un mayor y más variado consumo). Esto ha contribuido al «desvío del gasto comercializare».

En cuanto al impacto urbano, vale destacar la alteración de los niveles de tránsito y. su implicancia en la redefinición del sistema de transporte urbano. Los efectos se trasladan al sistema de transporte público, que se modifica por extensión o cambios en los recorridos del servicio.

Sobre los problemas medioambientales, es importante mencionar el incremento de los residuos, el aumento en el nivel de ruidos y el deterioro de la calidad medioambiental, entre otros. En todos estos casos se ve afectada la calidad de vida de la población cercana a esta localización.

A partir del aumento significativo de las grandes superficies comerciales en el mundo y de los cambios e impactos que han generado, algunos países han implementado una creciente regulación al comercio minorista en general y a las grandes superficies en particular

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