Los esperamos este Domingo 28 de agosto a las 11 hs. en Asamblea y Emilio Mitre.
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JUNTOS PODEMOS


MAR 23/08/2016 19:08
Un juez porteño ordenó demoler una obra en construcción en el barrio de Palermo aprobada en 2009 porque no cumple con el código urbanístico autorizado.
Ante la publicidad sobre un emprendimiento inmobiliario que incluye locales comerciales y viviendas en altura a construirse en el predio del edificio que ocupara el Colegio Santa Rosa, SOS Caballito invitó a reflexionar sobre varios temas. Ya comenzamos a publicar algunas de las respuestas que recibimos, en esta nota damos nuestra opinión sobre el primero de los asuntos que abrimos a los vecinos:
La ciudad y el barrio ¿pueden tolerar que un enorme negocio inmobiliario convierta parte de un pasaje tradicional en un desfiladero donde no volverá a dar el sol?
Los pasajes de la Ciudad de Buenos Aires tienen orígenes diversos. Algunos devienen de las delimitaciones iniciales de las manzanas coloniales que, en algunos casos quedaban divididas, en medios o cuartos; otros son resabios de accesos secundarios a alguna construcción que daba frente a una calle; los que fueron pasos internos o de salida de servicios de una quinta o son resultantes del cegado de algún zanjón, entre muchas otras posibilidades. Cabe recordar al Discépolo, con su contracurva, diseñada para que “La Porteña” y su pequeño tren cruzaran desde Lavalle y Callao a Corrientes y Riobamba, rumbo a Plaza Miserere y luego a Floresta.
Con el tiempo, esos pasos fueron quedando como incrustados en la cuadrícula que caracteriza la trama urbana, definiendo un espacio tranquilo, de asoleamiento y también de ventilación, cruzando una o más manzanas, definiendo remansos entre calles de denso tránsito vehicular y peatonal.
Podemos suponer que el pasaje San Irineo era una salida secundaria de la quinta de Lezica por la actual calle Rosario (que era su contrafrente entre las hoy Doblas y la Plazoleta Primera Junta), para alcanzar el cercano Camino a Cañuelas, como se llamaba a la Av. Juan B. Alberdi. Si lo recorremos, podremos ver que actualmente cumple con todo aquello que describimos más arriba, a pesar de los ya demasiados edificios en altura que lo bordean, abusivos sobre su estrechez (10 metros, sumando calzada y veredas).
En cada una de sus tres cuadras veremos construcciones especiales: “La esquina rosada”, en el cruce con Formosa, inesperada; la clásica salida de carruajes del Nº 243, con paredón ornamentado y portón de hierro que guardan construcciones antiguas y árboles, todo ya condenado a la piqueta según anuncia un cartel que ya colgó un famoso “depredador inmobiliario” y, finalmente el ex colegio Santa Rosa con sus edificios, el antiguo y el más moderno, que con su baja altura defienden el paso del sol hasta que se pierde tras las moles de 8, 12 y 19 pisos que lo enfrentan.
De construirse el proyecto anunciado, con comercios en planta baja y nueve edificios que superarán los 30 m de altura a lo largo de la cuadra, desaparecerán definitivamente todas las cualidades señaladas. Nos quedarán las turbulencias provocadas por dos bloques enormes enfrentados sobre un desfiladero sombrío, al que se pretenderá extender la complicada movida comercial de la cercana Av. Rivadavia. No más espacio tranquilo, asoleamiento, ventilación, no más remanso junto a la calle Rosario, siempre al borde del colapso. Y no habrá posibilidad alguna de mitigación para esas pérdidas que dañarían en forma no recuperable la ya tan maltratada calidad de vida en nuestro barrio de Caballito.
Por estos y muchos más motivos, insistimos en convocar a los vecinos a oponerse al proyecto de cambiar un pasaje clásico y una escuela necesaria por un negocio inmobiliario abusivo.
Por quinta vez desde 2011, el oficialismo buscará sancionar una ley que habilite el emprendimiento de la empresa IRSA; quejas de los vecinos
Pasaron dos años desde el último debate, que terminó con insultos, amenazas y presiones. Durante ese tiempo la turbulencia fue menguando y ahora, con las aguas calmas, comienzan a generarse nuevas negociaciones para hacer otro intento, el quinto desde 2011, para que un nuevo shopping desembarque en el barrio de Caballito, en un predio situado sobre la avenida Avellaneda, cerca del club Ferro Carril Oeste.
El proyecto, a cargo de la empresa IRSA -que controla otros siete centros comerciales en la ciudad- se encuentra en estado embrionario y deberá madurar en dos ámbitos: el Ejecutivo tiene que terminar de definir los lineamientos generales de la propuesta, mientras los diputados del oficialismo preparan el terreno en la Legislatura, donde intentarán lograr el consenso antes de que ingrese. Así lo confirmaron a LA NACION fuentes del Gobierno y del bloque de Pro.
IRSA adquirió hace 15 años los terrenos lindantes con Ferro y las vías del ferrocarril Sarmiento (a pocas cuadras de allí se encuentra la estación homónima del barrio). La empresa pretende construir un centro comercial similar al Dot Baires de Saavedra, con una inversión de 150 millones de dólares.
"Hace años que estamos con el proyecto de Caballito y confiamos en que algún día se van a dar cuenta de que los vecinos del barrio son los que quieren el shopping", dijo hace algunos meses el titular de IRSA, Eduardo Elsztain, propietario de quince centros comerciales en Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Rosario, Neuquén, Salta y Santa Fe.
Sin embargo, la opinión de los vecinos no coincide con la de la empresa. Desde que en 2008 comenzó a gestarse el proyecto, al mismo tiempo crecían el descontento y la oposición. La presión de agrupaciones barriales, principalmente SOS Caballito, fue determinante para que el plan de IRSA no se concretara.
"Caballito no necesita un shopping de esa envergadura. Ningún barrio puede soportar un centro comercial del tamaño del que se pretende construir aquí", opinó el titular de SOS Caballito, Mario Oybin.
"El acceso principal sería por la avenida Avellaneda y habría otros por calles internas de un barrio de casas bajas. Pasaría lo mismo que en Saavedra, donde la gente perdió toda la tranquilidad. La vida de los vecinos se transformaría en un infierno", agregó.
El proyecto fue resistido por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que defiende a los pequeños comerciantes de las grandes corporaciones. También se cuestiona el caudal de tránsito vehicular que se generaría en la zona.
La construcción del Dot Baires y la del Distrito Arcos, de Palermo, también causaron controversias. En el caso del Distrito Arcos, permaneció cerrado durante dos años por un fallo judicial que frenaba su inauguración. La empresa, además, tiene la concesión del Buenos Aires Design, en Recoleta, por la que existen cuestionamientos relacionados con el canon mensual estipulado en el contrato.
Las vecinas y vecinos de Parque Patricios nos enteramos de la preadjudicación de una licitación para instalar un bar y demoler y ocupar parte de la Biblioteca Infantil “Enrique Banchs”, que se encuentra en medio del Parque Patricios.
Dicha Biblioteca Infantil es patrimonio del barrio hace casi 90 años, y en su espacio miles de vecinos, grandes y pequeños aprendieron a leer y se dan cita para disfrutar de sus libros y ampliar sus conocimientos como lugar de estudio.
La Biblioteca permaneció cerrada durante dos años para ser remodelada. Reabrió sus puertas en 2015 y no llegó a transcurrir un año para que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anuncie mediante Boletín Oficial la demolición y ocupación de parte de lo remodelado, instalando un bar.
Además se redujo el presupuesto, no se habilitan recursos, no llegan libros nuevos y la sección juvenil está en cajones.
Los vecinos nos comenzamos a movilizar, realizando actividades. Elegimos este espacio, el “patio de la biblioteca", pensado como anfiteatro, porque es el lugar donde el Ministerio de Espacio Publico decidió construir un bar. Esta obra no fue consultada ni con los vecinos del barrio, ni con los usuarios de la biblioteca, ni con los bibliotecarios, ni con las escuelas que todas las semanas la visitan...ni siquiera con otros organismos del mismo gobierno como la Direccion de Bibliotecas, de la cual depende.
Es una Biblioteca INFANTIL, una de las pocas de la Ciudad, es PUBLICA, es NUESTRA BIBLIOTECA, Como vecinos, como padres, como educadores, NO QUEREMOS que se utilice ESTE espacio para la construcción del BAR. La ley 4950 fue reglamentada el año pasado, con mucha controversia, el primer intento de aplicarla fue en PARQUE CHACABUCO y fue frenado por los vecinos que se oponen a la reduccion del (ya bastante poco) espacio verde para estos fines . Ahora nos toca a nosotros.
Pensamos que al concesionarse el bar en forma privada, se pierde totalmente el carácter de ESPACIO PUBLICO.
Esto se suma a la sistemática reducción del espacio verde, con la aparición de numerosos obradores que se viene realizando en Parque Patricios desde la instalación del subterráneo.
El parque ya tiene seis obradores y existen varias ventilaciones donde ya no crecerá césped. En reuniones de Participación Ciudadana y del Consejo Consultivo de la Comuna 4, los vecinos expresaron su preocupación ante la cantidad de obras y el costo de las mismas, perjudicando el parque de manera irreversible y reclamando el mantenimiento básico para paliar el abandono en el espacio verde que se generó con el tiempo.
Exigimos un Plan de Manejo Participativo en el Parque Patricios, amparados por la ley Urbano Ambiental Nro. 2730 y que se nos informe debidamente sobre las obras a realizar.
Las vecinas y vecinos de Parque Patricios en defensa de la Biblioteca Infantil “Enrique Banchs”.
Fb: Protejamos la Biblioteca Enrique Banchs
Contactos:
Verónica Otto 11 54 11 93 40
Maximiliano Maldonado 15 50 41 55 19
Martina Vicente 15 65 56 52 76
Silvia Cryan 15 66 75 77 82
Ante la aparición de publicidad sobre un emprendimiento comercial que incluye locales comerciales y torres de gran altura a construirse en el predio que ocupa el edificio donde funcionaba el Colegio Santa Rosa, Rosario 638 y Pasaje San Irineo, S.O.S. Caballito invita a reflexionar sobre varios temas relacionados:
La ciudad y el barrio ¿pueden tolerar que un enorme negocio inmobiliario convierta parte de un pasaje tradicional en un desfiladero donde no volverá a dar el sol?
La ciudad y el barrio ¿aceptarán que se sigan construyendo grandes edificios para comercio y vivienda en una de sus zonas donde la densificación edilicia ya ha superado límites admisibles en cuanto a cantidad de habitantes, colapso del tránsito, de servicios esenciales y agrupamiento comercial?
La ciudad y el barrio ¿pueden aceptar que un edificio histórico y de valor patrimonial sea convertido en un "mascarón de proa" de un complejo gigantesco de edificios que lo aplastará por la diferencia de escala entre ambas construcciones?
La ciudad y el barrio ¿pueden permanecer indiferentes ante la propuesta de demoler un edificio escolar cuando hacen falta escuelas de nivel inicial, en especial jardines maternales, y varios establecimientos cercanos son compartidos por distintas instituciones del nivel medio en detrimento de la atención de sus respectivas matrículas y de los nuevos planes de estudio?
La ciudad y el barrio ¿admitirán que se trasgreda la voluntad de un legado para que funcione un establecimiento educativo reduciéndolo al edificio original y dejando de lado el resto de un espacio que se desarrolló justamente a partir de ese proyecto educativo inicial?
La ciudad y el barrio ¿pueden perder un edificio escolar a cambio de un negocio inmobiliario?
Por estos y muchos más motivos, invitamos a los vecinos a reflexionar sobre esta situación y a buscar formas de organización para dar respuesta a este proyecto que, de concretarse, dañaría de manera no recuperable la ya tan maltratada calidad de vida en nuestro barrio de Caballito.
LA JUSTICIA VUELVE A INTIMAR A LA LEGISLATURA PORTEÑA POR NO GARANTIZAR EL EJERCICIO DE LA TRIBUNA POPULAR POR PARTE DE LA CIUDADANÍA
La Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires intimó, bajo apercibimiento de establecer sanciones, a la Legislatura porteña para que garantice el ejercicio inmediato de la Tribuna Popular.
Desde la Red Interparques y el Observatorio del Derecho a la Ciudad acudimos a la Justicia de la Ciudad porque la Legislatura de la Ciudad hace más de 15 años que impide a los ciudadanos hacer ejercicio de la Tribuna Popular.
La Tribuna Popular es un derecho que permite a cualquier persona efectuar planteos al Cuerpo Legislativo en forma previa al desarrollo de las sesiones de la Legislatura sobre temas de especial interés para la Ciudad. Es decir, las personas que soliciten hacer uso de la Tribuna Popular podrían expresar sus posiciones, ideas, problemas o propuestas a la totalidad de los legisladores de la Ciudad reunidos para iniciar una sesión legislativa.
Este derecho se encuentra reconocido en los arts. 76 y 77[1] del Reglamento interno de la Legislatura de la Ciudad y son operativos del art. 1 de la Constitución de la Ciudad que establece la Ciudad "organiza sus instituciones autónomas como democracia participativa". La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires negó el ejercicio de este derecho con el argumento de que no se encontraba reglamentado y durante quince (15) años se presentaron distintos proyectos de reglamentación que no fueron tratados ni aprobados en el recinto.
El Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad N° 23, en fecha 9 de agosto de 2016, en los autos caratulados "GARCIA MAURICIO HERNAN CONTRA LEGISLATURA DE LA CIUDAD DE BS AS SOBRE AMPARO", Expte. N° A3638-2014/0, declaró que la Legislatura de la Ciudad está incumpliendo la sentencia que había ordenado cumplir con la Tribuna Popular. El incumplimiento de una sentencia judicial constituye un delito penal.
Además, intimó a la Legislatura a que adopte las medidas necesarias para garantizar el ejercicio inmediato de la Tribuna Popular regulada en los artículos 76 y 77 de su Reglamento interno, bajo apercibimiento de imponer sanciones conminatorias de acuerdo a lo previsto en el artículo 30 del CCAyT
"Sostenemos que el mal manejo de las plazas y parques de la Ciudad, el constante sacrificio de los espacios verdes, la privatización y la restricción del uso del espacio público tiene entre sus principales causas el impedimento de que la ciudadanía pueda participar en la toma de decisiones respecto a los espacios públicos y verdes. Iniciamos esta acción judicial para profundizar la democracia participativa y que podamos llevar nuestras peticiones y reclamos sobre el estado de los espacios públicos a la Legislatura de la Ciudad".
SENTENCIAS JUDICIALES COMPLETAS AQUÍ
Contacto:
Observatorio del Derecho a la Ciudad:
Jonatan Baldiviezo: (011) 15 3266 7008
Red Interparques:
Mauricio García: (011) 15 5517 2333
[1] En el art. 76 del Reglamento Interno de la Legislatura, titulado "Tribuna Popular" se dispone que "(l)a Tribuna Popular permite efectuar planteos en sesión plenaria, sobre temas de especial interés para la Ciudad, por parte de organizaciones no gubernamentales y personas que resulten autorizadas de acuerdo con la Resolución que reglamente su ejercicio. (modificado por Resolución Nº 1-Junta de Interpretación y Reglamento-98).
El art. 77 establece que "(l)as manifestaciones son de 10 a 15 minutos, con intervención, posteriormente, de cada uno de los Bloques, de 5 (cinco) minutos. (modificado por Resolución Nº 1-Junta de Interpretación y Reglamento-98)
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"Otras cuadras sufrirán un daño similar a partir del retiro de uno de los elementos antiguos que han permanecido en el sitio durante el último siglo: los adoquines de sus calles. Una vez más, se destruye patrimonio urbano de la ciudad, y lo que es peor, empleando fondos públicos."
Marcelo Magadan
http://www.pagina12.com.ar/…/sup…/m2/10-3158-2016-07-30.html
Por Marcelo Magadan
La prioridad peatón llegó a la porción sur del casco histórico de la Ciudad, la conformada por los antiguos barrios de Montserrat y San Telmo. Convengamos que la peatonalización de esa otra porción del mismo casco, la que se ubica al norte de la avenida. Belgrano, no es lo que podríamos definir como un modelo exitoso, ya que en el funcionamiento se han puesto de manifiesto una serie de fallas que hacen que las calles intervenidas resulten poco amigables, con porciones difíciles de transitar y, de a ratos, riesgosas para el peatón.
Por esta y otras razones este modelo no sirve para tratar a algunas de las arterias más emblemáticas de la ciudad, como las de San Telmo y Monserrat, justamente porque allí se está operando sobre un paisaje histórico, donde calles y aceras con sus características de diseño y terminaciones son componentes de un alto valor patrimonial que definen el carácter del espacio.
Por otro lado, la nivelación de calzadas es una acción innecesaria para resolver la peatonalización del área. La ecuación: “menos autos-más peatones” se puede lograr sin tener que cambiar los pavimentos históricos, es decir de un modo más prudente y respetuoso desde el punto de vista patrimonial. Este hecho indica, una vez más, la falta de consideración de esa variable la patrimonial por parte de los funcionarios, así como la ausencia de especialistas en conservación en el planteo y la resolución del proyecto, una cuestión grave en la medida en que se está operando sobre el casco histórico de la ciudad.
Como se ven en las fotos, el Pasaje 5 de Julio acaba de perder su adoquinado centenario, levantado a fuerza de pala mecánica y retirado del lugar con rumbo desconocido, para ser reemplazado por un invento moderno conocido como granitullo, colocado de forma tal que ya no se diferenciarán vereda y calle, generando una imagen falsa del lugar. Otra alteración la conforma la incorporación de árboles en el medio del pasaje en un lugar donde nunca los hubo, generando además interferencias visuales con el paisaje urbano. Esto muestra además la falta de estudios históricos previos.
Aclaremos que el adoquinado que se acaba de remover estaba en perfectas condiciones de conservación, en un pasaje donde la circulación vehicular ya había sido limitada mediante la colocación de mojones. En el 5 de Julio la obra está a cargo del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte del GCBA y tiene, para los vecinos, un costo de $ 3.788.184,88.
Otras cuadras sufrirán un daño similar a partir del retiro de uno de los elementos antiguos que han permanecido en el sitio durante el último siglo: los adoquines de sus calles. Una vez más, se destruye patrimonio urbano de la ciudad, y lo que es peor, empleando fondos públicos.
El autor es Mg. Arq. y Vocal de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.